Mysore, India 2017

 

Mi nombre es Selva; soy una curiosa del universo y creo que eso me llevó a buscar las respuestas a muchas de mis preguntas en una muy temprana edad. Cuando conocí el Yoga a mis 18 años, para mí fue un despertar, entendí que mi mundo interior y esta filosofía estaban conectados, y me sentí acompañada.
Luego de años de estudiar con varios profesores conocí el Ashtanga Yoga y me enamoré perdidamente. Mi pasión por esta disciplina me ha llevado a viajar y a estudiar en diferentes escuelas alrededor del mundo. Uno de esos viajes fue a India, el cual precisa de un capítulo aparte (aquí!), ya que derribó todas mis estructuras conociendo a grandes profesores que me siguen enseñando hasta el día de hoy.
Hoy, además de haber creado y dirigir YOGAR, trabajo en diferentes proyectos para seguir inspirando a otros a evolucionar como seres humanos. Pienso que todos somos maestros; todos tenemos la capacidad de enseñar, y por esto mismo es que digo que el concepto del Yoga es libertad, y esta palabra implica un despertar de conciencia serio.