Sobre el perdón

Este capítulo va dedicado a una alumna que me consultó sobre sus dudas acerca de soltar algo que aún no puede perdonar…

Hace muchos años cuando viaje por primera vez a India 🇮🇳 pensaba que la vida era de una manera, que mi forma de ver el mundo era casi la principal forma de verlo. Yo era una persona que se mentía a si misma para no sufrir, por muchos años hice esto… Pero un día (que no fue de la noche a la mañana) me desvelé en mi pequeño cuarto de una antigua casa tipica de Mysore, una noche donde llovía mucho y donde me preguntaba porqué se me había ocurrido viajar sola a un lugar tan diferente donde yo no era el centro del universo y donde por supuesto, mi sufrimiento era visto como raro y hasta diría, ridículo. Esa noche pensé seriamente en que quizás el problema no estaba en los demás y que los otros no me hacían nada, era yo. Era mi forma de ver la vida, el mundo y lo que me acontecía lo que me hacía sufrir…Entonces sentí que todo el daño que hacía a propósito me hacía mucho daño mas a mí que a los otros… Lloré mucho, mientras puteaba bastante en español, por suerte era el único momento en que me sentía muy libre mientras practicaba mi inglés y me desahogaba. Esa noche decidí ser más consciente cada vez que veía en otros algo que no me gustaba…y que trataría de verlo en mí…

Esta experiencia fue tan cruel y tan tremendamente desgarradora, que lloraba y reía a la vez por muchos momentos. Hasta que finalmente empecé a reír mucho, a reír locamente de la magia del universo, de mi misma y de lo irónica que puede llegar a ser la existencia…Cuando al otro día estaba en mi clase de filosofía estudiando los yogasutras, le conté a mi maestro lo que me había pasado y me dijo algo que aún hoy me hace muy bien recordar: El reconocer los problemas de uno mismo te hace estar mas cerca de la evolución espiritual. Es por esto que conocerse es un acto de amor y gobernarse emocionalmente es sagrado.’ 

 

 

Cómo sanar si no podemos perdonarnos a nosotros mismos? Cómo poder seguir adelante si no podemos soltar un enojo o resentimiento?

La verdad es que soltar algo que no perdonas no se puede, primero tenes que perdonar sino no existe el desapego. No esta separado, esta unido a la manera que encontramos para lidiar con emociones que no cuestan mucho trabajo asimilarlas. Muchas personas siguen adelante sin perdonar, sino “pensando” en olvidar pero llevando en una mochila, sin darse cuenta, mucho rencor.

La manera que he encontrado yo para perdonar es la meditación, la visualización buscando una manera de perdonar a quienes me hicieron mucho daño, tratando de que con estas visualizaciones el enojo se hiciese mas pequeño y poder estar en paz. Con mucho trabajo en este tipo de visualizaciones he podido perdonar, pero mas importante aún, me he dado cuenta que proyecté en el afuera cosas que tenían que ver con mi historia de vida, las repetía y repetía sin darme cuenta, ni ser consciente de esto. Pero esta sensación empezó a surgir y empecé no solo a estar en paz, sino empecé a soltar todo eso que pensaba que era una cosa y en realidad era otra. Es decir, pensaba que me hicieron daño, pero en realidad el daño me lo había hecho yo misma al representar esa situación otra vez en mi vida. Uno siempre refleja en el afuera cosas de uno…esta apertura me trajo un mundo nuevo en este camino, porque una parte mía se daba cuenta que no quería perdonar…era mi ego encriptado y empecinado en aferrarse a ese sentimiento y no dejar ir…Pero también pude ver esto que me hizo llorar a moco tendido varias noches para poder darme cuenta que en realidad no era por ahí y que el camino a la sanación era sin esfuerzo, que todo lo que empujaba era mi ego (y empujaba mucho) Así, empecé a ser consciente de muchas mas cosas que acontecían y que le acontecían a los otros. Mi análisis y forma de ver las relaciones cambió de perspectiva, dándome cuenta también de que al enseñar esto a otros con pequeños gestos o con dialogo o con hechos, les duele…duele tanto que surge enojo, duele tanto que no quieren aceptar sus propias miserias ni su mochila que vienen arrastrando hace mucho; pero la única manera de derrotar al ego es aceptando la propia garbage (basura) de cada uno para realmente poder dejar de sostener con una banda elástica que siempre va a rebotar sino se deja de hacer tanta fuerza al echar la culpa a los otros  de lo que nos pasa en la vida. Cada uno esta librando una propia batalla, pero eso no significa que el otro tiene la culpa de lo que te acontece, sino mas bien, el OTRO es siempre una OPORTUNIDAD de SANACIÓN.

El día que todos podamos ver esto, el mundo será diferente.

 


Decisiones

 

A veces creemos que somos felices a través de algo, de alguien, de un lugar, de un factor externo. Pero solo cuando nos vamos muy hacia dentro sabemos si nuestra felicidad es verdadera o depende de factores externos, es aquí cuando muchas personas tapan este sentimiento con mas cosas, hacen mas ya que les da miedo descubrir que la felicidad es un estado que no depende de nada externo y que solo el encuentro con espacios genuinos y verdaderos con nuestro ser nos darán empoderamiento real.

Para esto es necesario entender a través de estas experiencias de buscar hacia afuera, que realmente debemos ir hacia adentro. Suena fácil, pero es todo un camino de encuentro con nuestra propia esencia y a entender para que estamos acá y cual es nuestro Dharma, nuestra misión.

Tuve la oportunidad de entrar en un miedo intenso a ir hacia adentro en serio cuando tenía 17 años de edad, un miedo que me llevó a buscar paz urgente. Encontré esta paz solo de una manera: aprendiendo a respirar, era el único momento de mi día en que no pensaba tormentosamente. Caminé bajo relámpagos mientras meditaba, nubes, pájaros, el sol, la tierra, el movimiento de la tierra y después de mucho andar pude apreciar el cielo despejado, completamente azul. Un regalo De Dios pensé; y fue la primera vez que sentí que me había encontrado a mi misma.

Los invito a todos a meditar en movimiento, Ashtanga Yoga es para todos.


Soltar? Qué es en realidad?

 

Hace poco hice un video sobre que significa soltar, porque se habla mucho de soltar, renacer, dejar el pasado atrás como si fuese tan fácil y uno que viene caminando hace rato tratando de sanarse en serio, que nos digan que en un mes soltamos es algo muy raro. Primero, porque nadie suelta nada en un mes, todo tiene un proceso y debemos respetar el dolor para poder sanar, curarnos y porque no mimarnos para volver a nuestro centro y que todo vaya fluyendo. 

Cómo podemos ayudarnos en el proceso?

Amigos, buenas amistades de esas que te escuchen y que te digan que todo va a estar bien siempre. Porque esto va a pasar, porque no hay nada que sea un huracán y que si aparece uno, pronto se va a ir calmando. Amigos que nos hagan sentir que no estamos solos, compartir nuestro dolor con personas que puedan ponerse en nuestro lugar, que nos hagan un espacio para escucharnos. Nada mas eso. Terapia productiva (así la llamo yo) invertir en alguien que sepamos nos puede ayudar. Tampoco te digas que si el terapeuta esta muy lejos de tu casa, no vas porque es lejos…esas cosas para estos momentos no cuentan. Valorate, porque el tiempo pasa y los problemas cuanto antes se resuelvan mejor. No podemos ayudarnos leyendo una revista en la peluquería, que nos diga que todo pasa y que recitamos unos mantras y ya esta, todo va a mejorar. Tengo que ser muy real en esto, porque si bien yo misma escribo artículos, siempre digo que todo esto va a compañado de un tratamiento, amigos y vida saludable sin gente tóxica que nos hagan mal. Nadie suelta sin ayuda, es necesario tener una base, un amor propio trabajado, la conciencia sobre los actos que hacemos y sobre todo tiempo para estar mal cuando tenemos que estar mal, estar mas o menos y estar bien, y hasta a veces volver a estar mal, mas o menos y luego bien otra vez. Hasta que todo se va nivelando, nada es de la noche a la mañana. Los procesos internos son los procesos y nadie te tiene que juzgar por eso. Es un poco y un poco, uno debe ser consciente del problema y estar atento a lo que le pasa. Anotar sus estados de ánimo. Hacer Yoga por ejemplo ayuda mucho a conectarnos con nuestras emociones, por esto digo que para soltar primero hay que saber que estamos soltando, no? porque muchas personas hechan la culpa a otros de los que les pasa y nunca ven lo que hace que las situaciones siempre terminen de la misma manera. No ser víctima de las situaciones, pero respetar el duelo. Si o si. Y cada uno hace el duelo como tenga ganas, con amor. 

Soltar es poder vernos y aceptarnos tal cual somos, con nuestra sombra y nuestra luz, un todo. No estamos todo el día sonriendo para decir que estamos mejor, cuando en realidad sufrimos horrores, eso no es bueno. No tiene nada de malo ser vulnerables. Todos lo somos, porque todas las personas tenemos sentimientos. Hacer yoga nos ayuda a sentir el cuerpo y a través de él poder aflojar las emociones y la tensión. 

Meditar no es solamente meditar sentado cruzado de rodillas, sino ademas asimilar los procesos de nuestra vida como tales, darnos tiempo para poder abrazar nuestra sombra, el dolor y lo que nos suceda para salir de ahí sin dar un salto cuando aún no sabemos tomar envión, sino que podamos irnos bien bien atrás y luego con un gran paso cuando ya estemos listos, podamos saltar y darnos cuenta que al final era cierto, el abismo no era tan ancho como creíamos, pero que de todas maneras valió la pena estar bien preparado. 

 


El Yoga y la vida moderna

yoga en India

Mysore, sur de India -2017-

 

 

A veces en la vida nos vemos envueltos en una serie de pensamientos o ideas que no podemos parar en nuestra mente ¿Les sucede esto? 

El vivir en una vida moderna y acelerada hace que nos cueste entrar en una sintonía profunda de repente o al menos sucede que nos da miedo al comienzo del cambio. Pero considero que esto es parte del proceso de evolución hacia una nueva forma de ver la realidad que nos rodea. 

No todos estamos conectados a las mismas cosas y a los mismos estímulos, por esto mismo es que pienso que la clase de yoga es diferente para cada unos de nosotros. Vamos desde pensamientos mundanos a profundos, desde tareas del hogar, tareas laborales y hasta relaciones personales en nuestra mente. Sucede de todo, pero qué es lo mas profundo que nos sucede? el poder abstraernos de todos estos pensamientos. ¿Cómo es esto posible? Practicando Yoga seriamente. 

Cuando comencé con esta practica de Ashtanga Yoga, ya conocía el nacimiento de la misma, la raíz, su fuente: el Hatha Yoga. Mi mente podía establecer paz en este lugar, pero la realidad era que estaba viviendo un momento muy atormentado de pensamientos y buscando mas que nada libertad, cambiando de trabajo y comenzando a vivir sola. Muchos cambios y todos juntos. 

En ese momento de mi vida, nadie tenía página web de yoga, no existía la información online de profesores de yoga, solo podías acceder vía número telefónico y mas que nada era un dato que se pasaba de boca en boca, por recomendación. Yo trabajaba diez horas como encargada en un spa, sabía que una ex compañera del profesorado de yoga estaba practicando Ashtanga y me había comentado que estaba fascinada. La verdad no tenía su teléfono y tampoco su mail. Iba en el bus, camino a mi trabajo y comencé a pensar en ella ya que quería comenzar a practicar algo más dinámico, mi cuerpo me lo pedía y mi mente mas aún. Pasaron unos minutos y ella sube al bus, mis ojos no podían creer lo que veían porque no había otra manera de enterarme donde tomar las clases con su profesor. Casualidad? no lo creo…definitivamente esto era una señal. Ya teniendo los datos de las clases, llamé por teléfono y rápidamente comencé a practicar esta disciplina que amé desde el primer día y sigo amando hasta el día de hoy. 

Empecé a levantarme muy temprano porque entraba a trabajar a las 10 de la mañana y no podía ir a la tarde. Me anoté para ir todos los días, esto cambió totalmente mi estado de ánimo, la calidad de pensamientos que tenía y la vitalidad que mi cuerpo estableció era notablemente muy elevada. A partir de este momento algo nuevo comenzó a gestarse en mí ser, nada volvería a ser como antes. Seis meses practicando todos los días este método y mi vida tomó un nuevo rumbo, cambió de forma y pude sostener muchos cambios con mucha entereza y coraje. 

No hay nada que pueda describir certeramente lo que produce esta practica, más que practicarla, vivenciarla y amarla. Porque para muchos de los practicantes es como medicina para convivir con lo que acontece en nuestra sociedad moderna, es el elixir de moderno que necesitamos. 

Recomiendo esta disciplina a todos aquellos que deseen realmente una respuesta a inquietudes, a los que necesiten de mas fuerza en todos los aspectos de su vida, a los que quieren animarse a hacer cosas nuevas, a los que nunca practicaron, a los curiosos, a los que leen acerca de filosofías ancestrales, a los que quieren renovarse…este método es para todo el mundo, todos pueden practicar y experimentar una vivencia personal especial para lo que necesite cada uno.

Para asimilar los cambios es necesaria una buena predisposición de salir y entrar en diferentes estados de ánimo, esta practica te ayuda a eso, a poder pararte y comenzar de nuevo, ser de nuevo, volar, saltar, sostener y vibrar ten tu respiración, todo junto a su vez. Algo mágico esta sucediendo, cada vez el mundo necesita del yoga, cada vez las personas quieren y buscan alternativas, ser una comunicadora e inspirar a otros con mi experiencia me llena de emoción, saber que los cambios son reales, porque el yoga real es uno solo. Nadie les va decir que tienen que seguir a un guru para esto, la transformación es personal e individual. Yoga es unión, no divide nada. 

Toda la info sobre las clases esta aquí, nuestro hogar de yoga queda en villa crespo. Los esperamos.

Namasté 


Encuentro

encuentro

 

 

Tantas veces leo en mails que me llegan en donde me preguntan sobre cómo realizar la postura perfecta o cómo hacer para poder realizar un asana más rápidamente…

Opino que nada de esto es relevante.

La verdadera conexión con el Yoga es a través de nuestra respiración y esto hace que nos podamos re-conectar con nosotros mismos en un camino misterioso hacia donde va nuestra mente cada vez que ponemos nuestros pies sobre el mat.

Al menos es esto lo que el Yoga logra en mí cuando vuelo a través de mi inhalación y exhalación. Es que voy a un lugar no solo misterioso, si no que es  pacífico, amoroso y sabio. Cada vez somos mas amigos y logra impregnarse en mi ser paso a paso.

Muchas veces durante mis inicios, sentía que debía ir en búsqueda de ese espacio una y otra vez, pero a lo largo de los años comprendí de que se trata “soltar“. Y voy aprendiendo cada vez más como es soltar, ya que no es algo que sólo nos sucede una vez…entonces es ahí donde este lugar me busca, viene solo, llega y me inunda con todo lo que tiene para darme. Yo lo único que hago es escuchar las olas del mar que reproduce mi respiración, nado en movimientos, bailo la danza de shiva sin esperar nada a cambio, me perfumo de esta auto-sanación alquímica que me produce mi practica de Yoga sin expectativas, nada mas y solo eso.

“El buscador se convierte en  sabio cuando deja de buscar y es finalmente, encontrador.”

Selva Mariana Alegre


Presencia

constancia

 

No es necesario ser flexible para hacer Yoga, solo hace falta voluntad. Nada mas y nada menos. ¿Pero como tener voluntad cuando nos cuesta levantarnos por la mañana de solo pensar que vamos a  realizar saludos al sol? Bueno, mi experiencia me dice algo: lo que hago es pensar  en como me siento después de la clase, ese es mi secreto para no perder la constancia en la practica. El cuerpo registra todo y cuando estas en Savasana relajandote cada parte de tu ser vibra un estado único e irrepetible.

Para adiestrar a la mente, porque claramente le gusta distraerte en cosas y hábitos que hacen que te desenfoques, hay que educarla o mas bien re-educarla, entonces debes recordar y esta palabra: Recordar, viene del latín recordis y significa pasar de nuevo por el corazón; entonces registra ese momento después de la clase de Yoga para poder ayudarte a inspirarte y que pase lo que pase sobre el mat, va a estar todo bien, sos vos y no sos perfecto y yo tampoco. Cada practica debe ser lo mas genuina posible y si un día estas cansado/a esta bien, pero hace tu practica de todas maneras con esa energía, tu cuerpo necesita tener muchas experiencias sobre el Mat, practica cuando estas de súper buen humor, cuando sonreís, cuando tenes sueño, cuando estas muy estresado, cuando llueve, cuando tenes poco tiempo y cuando estas cansado, nada de eso importa una vez que estas con los dos pies en el mat.

Tu practica conciente es tu maestro de todos los días, es el indicador de como va tu energía y de como se desarrolla. El verdadero coraje que determina una practica certera esta en levantarte a practicar, mas allá de todo. Yoga no se trata de colocarse las dos piernas detrás de la cabeza, eso es una consecuencia de una practica serena de muchos años, no el objetivo. Yoga no es ser modelo de nada. Yoga es estar presente, poner los dos pies sobre el mat, incluso cuando te sentís abatido o estas lesionado. Las lesiones corporales nos enseñan muchísimo sobre nuestro carácter y lo amoldan, lo amasan hasta que nos rendimos a ellas y nos levantamos igual, aunque el dolor este ahí, pero no por eso vamos a cerrar los ojos, porque recordamos que en nuestro corazón esta el verdadero fin de la practica y eso mis queridos lectores es un tatuaje real de amor y certeza. No hay medidor para eso, solo constancia y presencia.

Ser Yogui o Yogi (en inglés) es usar nuestra conciencia todos los días y en todos los actos que realizamos. Tratando de mantener una vida acorde a los que dicen los libros sagrados y respetarlos, teniendo también nuestra propia búsqueda y experimentando lo que nos sucede día a día.

Un Maestro ayuda a otros en un principio, pero depende de cada uno de sus alumnos o discípulos mantener la pasión por la búsqueda y el hambre de conocimiento. El Maestro no te dice como ser Yogui, eso es muy personal. Para mí son Yoguis las personas que son coherentes con lo que practican arriba del mat y lo aplican en la vida, son esas personas que llevan años de practica y hacen Yoga con cada acto. Muchos años de practica dan como resultado un sello, no en la piel si no en el corazón de un practicante que busca y que ve en cada paso un aprendizaje, no un impedimento. Un verdadero Maestro es imparcial y siempre tiene compasión. Al menos es esto lo que he aprendido en estos años, desde aquella vez allá por el año 1998 en mi prima clase y hasta hoy que aún sigo caminando y viendo cada paso y salto como una lección de vida.

Una foto de una postura avanzada nos puede servir de inspiración, pero no lo es todo. Son pocos los que me pudieron transmitir Yoga mas allá de la foto perfecta o postura compleja, la verdad…son muy pocos. Hace falta la experiencia de haber llevado lo aprendido en el mat a la vida, la experiencia de años de practica, la compasión y sobre todo las ganas de compartir el conocimiento. Ser profesor de Yoga no se logra en un curso solamente, no hay un curso acelerado para ser Yogui, si para obtener un certificado de presencia y asistencia a un curso (varios cursos, hay un montón en internet), pero ser Profesor es mas profundo que eso, mucho mas…

Ser profesor de Yoga no es ser modelo de nada! Yoga no es eso, esta muy alejado de eso. Yoga es usar la conciencia en cada acto que hacemos.

Usen eso como guía para saber si van por el buen camino, verán que se topan con muchas tormentas y de a poco ven el cielo despejado…con el tiempo empezarán a sentir algo dentro de sus corazones que va mas allá de toda asana, algo que se llama compasión y se encuentra muy profundo dentro todos nosotros. Busquen ahí, busquen ir hacía adentro que es el verdadero viaje que venimos a hacer aquí.

 

Namasté


Sol/Sal…tando

Qué decir de los tantos “no puedo” que me dije y que tuve en la vida. Pero sigo asombrándome de la capacidad de auto-superarnos a nosotros mismos y me pone feliz que exista una disciplina como el Yoga que nos haga conocer nuestro propio poder interior.

Me encuentro en Mysore, al sur de india, hay muchas cosas que cambiaron desde mi último viaje, muchas personas van y vienen todo el tiempo y me voy re-acostumbrando a todos esos cambios otra vez. Cuestan las despedidas, las llegadas y de nuevo salirse. Uno va entiendo de que se trata esto del desapego, ya que el vinculo con las personas aquí es profundo e intenso.

Hoy ya casi para fin de año, mi profesor me pidió que diera clases en el Shala. No esperaba que India me abrazara tan fuerte otra vez, creo yo o pienso…o siento que me estaban esperando. Soy demasiado feliz en este lugar, hay una energía que se impregna como un sello en cada extremidad de mi cuerpo y en mi corazón, y esta energía queda grabada y me gusta compartirla. Para mí es un honor que me estés leyendo, así como es un honor que mi Maestro me permita enseñar en su Shala. No es común, soy mujer…eso en India es impedimento para muchas cosas y ademas soy extranjera, lo cuál es aún mas complejo. Pero la verdad, así con todo mi rock, con todo mi Yoga, cada vez que vengo me re-invento a mi misma. Esto es posible porque creo que cuando te entregas, existe un abrazo cósmico que te lo entrega todo.

Empecé este texto refiriéndome a  la cantidad de veces que dije “no puedo”,  la verdad es que muchas veces, pero muchas. Pero a la vez no dejé que esto me ganara, alguna vez las cosas no salieron como esperaba y quizás sangré un poco, pero las cicatrices son enseñanzas para no volvernos a cortar con la misma rama, verdad?

Estoy incrementando mi fuerza en la parte superior de mi cuerpo, sobre todo de abdomen, ya que recientemente me he hecho estudios aquí en Mysore donde tengo una lesión en la parte baja de la espalda es algo que me había sucedido en Buenos Aires como seis meses atrás, practicaba en mi casa y de repente me quedé dura, no pude bajar mi pierna, no pude moverme mas hasta que tuve que ir al médico, en la guardia de la clínica me dijeron que era un dolor de espalda común, que no me preocupara, que es normal…yo sabía que esto no era normal, sé diferenciar entre un dolor muscular y el de un nervio… Entonces, fui al otro día y me dijeron lo mismo, que tomara un calmante y que con eso iba a estar bien. Bueno, traté de no pensar mucho, volví a mi casa acompañada de mi alumna Carla que me cuido en todo momento de que no hiciera ningún mal movimiento, hice cama, me puse calor, tomé eso que me dijeron, el dolor se fue pero algo raro había quedado ahí y yo lo sabía. Continué mi practica y cada tanto el dolor volvía…al llegar a Mysore, me hice la resonancia magnética que no me quisieron hacer en Buenos Aires, yo no sé porque los médicos no quieren hacer este estudio, porque se niegan tanto cuando un paciente se los pide, en fin…resumiendo un poco todo, entré a ese lugar frío en compañía de Carla y mientras de fondo sonaba 50 cent… a las dos horas me dijeron lo que tenía y que es bastante común…lo cuál es cierto, pero bueno no puedo evitar hacer todo lo posible para estar mejor, tratarme con Medicina Ayurveda (en otro post les voy a contar bien de que se trata) y además ir fortaleciendo los músculos del abdomen y espalda con mas intensidad, digo no lo puedo evitar, pero en realidad lo que trato de hacer es evitar algo peor en el futuro. Entonces ya no existe el “no puedo” ahora lo único que vale es “ir por eso”

Mi practica esta firme y consistente mas que nunca, pero debo modificar algunas cosas debido a este dolor. Ahora sé lo que tengo entonces también sé como cuidarlo. Estoy entusiasmada, ha sido un gran IndiaYogiTour y ahora va decantando un poco todo lo que fue el viaje. Muchas enseñanzas rodeada de mis alumnos y mi profesor. Muchas emociones mezcladas y muchos regalos de la vida. Uno de los regalos sin esperar, sin buscarlo es enseñar en el Shala, aquí en Mysore, es un honor y me siento profundamente agradecida, como si caminara entre las nubes….pero también estoy aprendiendo a caminar y sostenerme con mis manos. Cada vez que viene a mi mente uno de esos “no puedo” pienso en algo que me haya costado mucho en la vida, no en el Mat de Yoga, sino en mi vida cotidiana, pienso en esas cicatrices, en ese dolor…y esta vez me dije “Nunca más” y entonces salté. Así el tiempo se detuvo, cinco segundos…diez…no lo sé, solo se detuvo.
Todo se detiene cuando hago Yoga, es por eso que amo esta practica, porque creo y siento que arriba de mi Mat no existe el tiempo.

“Cuando avances en la vida, verás un gran abismo. Salta; no es tan ancho como crees” – Joseph Campbell