8/4/2012

Capítulo 5: Performance en Mysore

CREO profundamente en el PODER del pensamiento como FUENTE  creadora de TODO. Como pensás es como queres realmente vivir. Lo comprobé por experiencia propia.
Cómo llegue hasta acá me pregunto a veces…y siento que tengo que creer y seguir creando mi vida, mi destino.
Haber llegado a vivir en India es para mí una expresión de amor hacía todo lo que hago. Desde que descubrí el Yoga mi vida cambió, sentí siempre la necesidad de dar a otros lo que me había cambiado a mí. Y desde que llegué a India siento que ya no sólo quiero seguir dando clases de Yoga, sino dar todo lo que sé y hacer lo mejor que pueda  para que la gente sea feliz. 
Cuando empecé en éste camino las cosas me costaron muchísimo, los que me conocen desde hace muchos años lo saben bien. No voy a profundizar detalles, solo decir que lo que hice con mi vida es girarla y girarla hasta que mi visión tomó una perspectiva totalmente diferente. Cambié muchas veces el lente de la cámara con la que solía analizar las cosas. Al ver algo plano y estancado no se puede ver el problema o la situación desde otro lugar. Siempre busqué salirme de la estructura, no estancarme, no hacer algo automáticamente, cambiar algunas reglas, cambiar el lente de mi cámara por lentes de muchos colores y tamaños….y así logré poco a poco cambiarme a mi misma, para ser la persona que quería ser. Para ser lo que soy ahora. Soy y Estoy. Es lo único que sé y tengo claro. No me ocupo de pensar demasiado en el futuro. Me quiero aquí. Con los pies en India, o los pies en el lugar donde esté mas adelante. 
Vine a India en busca de Yoga, pero en el camino me topé con una versión mía que desconocía y me enamoré perdidamente de este lugar. Porque siento que estuve acá antes, de alguna manera siento que volví para reencontrarme. 
He recibido en éste mes  una gran cantidad de mails de gente que ha leído el blog y se ha sentido identificada o también algunos a los que le gustaría dejar todo y simplemente comenzar a viajar o tomarse un break largo, soltar todo y hacer algo que realmente les guste. Me alegra que muchos de ustedes puedan leer y vivir un poco de lo que vivo leyendo el blog. Me da muchísima alegría que puedan sonreír mientras leen.
Muchos amigos y alumnos me preguntaron porque me volvía a India tan pronto después de haber ido dos veces en un mismo año. Porqué una tercera vez y por tanto tiempo? 
La respuesta es que opté por cerrar un ciclo. India es para mi EL momento cumbre de mi vida. Aprendo de ésto todos los días. 
Aquí vivo y veo a Indios que pueden…
Dar, sin esperar nada a cambio. 
Sonreir, cuando todo esta perdido y aún así seguir preguntándote si necesitas algo. 
Mi amigo me dijo: “No importa lo que paso ayer, ya paso y no se puede regresar o remendar algo que se rompió. Mirate al espejo y fijate que sentís cuando te ves. No me digas lo que ves….decime lo que sentís, es distinto…”
Sintiendo en todo momento. De eso se trata ésto. Hace un año que estoy viajando y no paro de sentir. A veces mi corazón late muy fuerte, como que le gustaría hablar…pero mi corazón habla con latidos y aprendí a entender lo que es realmente una corazonada. 
El Yoga para mi es mi vida y es más fuerte que todo. Haber venido a India a perfeccionarme y aprender más me hizo dar cuenta de que en Buenos Aires estaba dando poco. Que hay una inmensa gama de posibilidades y estudio aquí. Necesitaba aprender más. Tengo como inspiración el espiritu de mis amigos que siempre me acompañan y esa conexión es bastante especial. 
La conexión que logré aquí es muy significativa para mi. Por ésta razón que no puedo explicar con palabras decidí hacer una promesa y subir los escalones de Chamundi Hill.
 
Hacer ésto es una limpieza muy profunda, caminar por las colinas de Chamundi Hill pintando cada escalón con polvo amarillo y rojo, es una tradición que hacen solo los Indios. Quise tener la experiencia desde el primer momento que ví a dos chicas Indias haciendo ésto el año pasado. Sentí que era algo que tenía que hacer, no se porqué, ni como se me ocurrió, pero  subí los 1101 escalones recitando mi mantra y orando a la Diosa Chamundi. Me acompaño mi amiga Mela, de Costa Rica. Los Indios que pasaban alrededor nos miraban anonadados, uno de ellos se nos acerco y nos dijo: ” Lo que ustedes estan haciendo no lo hacen los extranjeros. Valoro mucho que lo hagan, mi respeto hacía ustedes también por valorar nuestras creencias…” 
Nos llevo tres horas y media caminar y subir escalón por escalón. Cumplimos con lo que dijimos. Empezamos nuestro día a las 5 de la mañana y nos fuimos al templo. Mientras subía la montaña pensaba en mi experiencia en Vipassana, como había logrado proyectar toda mi vida, todo lo que había hecho y como estaba yendo  por éste camino. Y sentí que era lo correcto estar ahí, que era conmigo misma ese recorrido, podía verlo todo y sonreír.
Después de terminado el recorrido, desayunamos en un bar Indio, las dos casi en silencio, muy pocas palabras,  recuerdo que dormí todo ese día. 
Al día siguente me levanté con muchísima energía, a pesar de  todo el dolor corporal por la caminata, me sentía muy bien y vital. Ya era otro día y tenía que seguir con mis estudios y dando mis clases. Poco a poco el dolor del cuerpo se fue yendo y me quedo una gran satisfacción por haber tenido ésta experiencia. Sobre todo la sensación es: Alegría.
Estoy trabajando bastante, es increíble que en la temporada baja este trabajando mucho. Pero recientemente tengo  alumnos Indios que vienen a tomar clase particulares a mi casa.
Que paradójico verdad? Indios que toman clases con occidentales. Pero así es la cosa para mi, siempre saliendo del molde, para variar. 
Aquí en Mysore conocí a una nueva amiga, Valerie. Es coreografa y bailarina hace muchos años. Estuvo trabajando aquí en su nuevo proyecto  ·Pakret·   y me invito a participar en él.
Pakret se trata de soltar todo, colocarse los auriculares en la orejas y salir a bailar a la calle sin importar nada, tratando de conectar con la gente a través del movimiento y  la observación…observar las reacciones en silencio. El silencio es poderoso.
Haber participado en ·Pakret· fue una forma de demostrar que todo es posible. En una sociedad tan estructurada como en India, nos pusimos a bailar en las calles de Mysore, interactuando entre nosotras y con la gente. Para Valerie hacer  ·Pakret·  es en sus propias palabras “Una forma de sentirse libre, enfoncada y fuera del tiempo o espacio. Interactuar con el otro. Observación de tu cuerpo y de tus emociones” 
El público de India puede ser realmente muy tímido, se asustan si ven cosas nuevas o que no están acostumbrados a ver, sobre todo si ven a dos chicas bailando en la calle. La mujer en India, debe estar en su casa, no es independiente por lo general y es mas inocente en muchas cosas.
Fue una gran aventura, hicimos varios ·Pakret·, nos reimos y nos salimos de lo cotidiano muchas veces. La gente de los alrededores de casa nos alentaban a hacer más y más. 
Vivo en una casa con varios vecinos Yogis, Valerie es una de esas Yogis potentes y con gran carácter. Estuvo viviendo en Mysore 3 meses, en un cuarto cerca del mío. Tiene planes de volver al año que viene. Podremos coincidir en  un próximo ·Pakret· ?!
Para el último número  pudimos conectar mucho mas intensamente con el público y esa fue una magnifica experiencia. 
Conexión es lo que siempre busco. 

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Comparto con ustedes una frase que me escribí a mi misma:
” Mariana be yourself, is the most important thing. Follow your heart always. And if sometime you feel that you get lost,  try to do this: In the middle of the crowd (doesnt matter where  you are right now) try to feel your breath and the beat of your heart. And if you can do this, you can do anything…simple as that ” 
” Mariana sé vos, es lo mas importante. Seguí tu corazón siempre. En el caso de que alguna vez sientas que estás perdida  trata de hacer ésto: En el medio de la multitud ( no importa donde te encuentres en éste momento) trata de sentir tu respiración y el latido de tu corazón…si podés hacer ésto, podés hacerlo todo. Tan simple como eso”